Diego Cabezuela Abogado, Blog
LA PRESUNCION DE INOCENCIA, UN DERECHO QUE NO ESTA DE MODA

LA PRESUNCION DE INOCENCIA, UN DERECHO QUE NO ESTA DE MODA

Corren tiempos malos para la presunción de inocencia.

Las detenciones espectaculares y los juicios mediáticos por anticipado se han convertido ya en una especie de reality show de nuestra vida cotidiana, pura rutina.

Ciudadanos acusados de un delito son esposados ante las cámaras de televisión y denigrados públicamente cuando el procedimiento que ha de decidir su culpabilidad o inocencia, apenas ha comenzado. El art. 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ordena que “la detención ..deberá(n) practicarse en la forma que menos perjudique al detenido… en su persona, reputación y patrimonio” pero para los que han sufrido estas situaciones, esta norma parece una broma pesada. No digamos si a la publicidad de la detención –una diputada del Congreso se refería hace poco a estas “detenciones de telediario”– puede obtenerse alguna ventaja política y eliminar a algún rival. A veces, meses, o años, después se produce sentencia que absuelve a aquel ciudadano que fue puesto en la picota tiempo atrás, pero eso ya apenas transciende a los medios de comunicación. A quien le importa. Quién les rehabilita o les resarce por ese daño  incalculable e injusto. Nadie sabe, nadie contesta.

Cabe citar algunos ejemplos. En marzo de 2005 estalló en Marbella la llamada “operación Ballena Blanca”. Un Juez de Marbella ordenó la detención de más de 50 personas en una aparatosa operación en la que participaron un centenar de  policías, tanquetas y hasta helicópteros. Entre los 50 detenidos se hallaban varios notarios y uno de ellos fue  interceptado en su vehículo en plena calle, al mas puro estilo de los telefilms americanos. El despliegue mediático fue de los más sensacionales de los últimos años, en lo que se presentaba como un duro golpe a no se sabe qué red mafiosa destinada al blanqueo de capitales en la Costa del Sol.

Entre los  detenidos, además de los notarios, había personas conocidas y tanto ellas como los menos famosos –cuyos derechos merecen obviamente la misma protección– fueron vejadas dando por indiscutible su pertenencia o colaboración con la “red mafiosa”. Sin embargo seis años después se celebró el juicio ante la  Audiencia Provincial de Málaga. De los 50 detenidos solo 19 habían sido acusados por el Ministerio Fiscal y 14 fueron absueltos Hubo por tanto …. Solo 5 condenados. Un 10 %. A mayor inri, y entretanto, el juez instructor autor de las detenciones había sido condenado por cohecho y prevaricación. Qué distintas, pues, eran las cosas en la realidad a como parecían en la televisión durante aquellos días de Marzo de 2005. Sin embargo ¿Se ha rehabilitado a las 45 víctimas de aquel linchamiento moral?. Se ha dado la misma difusión a sus absoluciones? ¿alguien se ha disculpado, siquiera, con ellos?

Esto no solo ocurre en España. Hace algo menos de dos meses pudimos asistir también a cómo daban la vuelta al mundo las imágenes de la detención del Gerente del Fondo Monetario Internacional, acusado de la violación de una camarera. En este caso, un político cuya candidatura a la Presidencia de la República Francesa se ha visto truncada,  probablemente de manera irreversible, a consecuencia del escándalo.

Salvando las profundas diferencias entre nuestro sistema y el americano, el hecho es que las imágenes llegaron hasta el último rincón del planeta. También aquí el procedimiento no había hecho más que comenzar y el Sr. Strauss Khann, teóricamente asistido por la presunción de inocencia, estaba ya laminado Ahora, solo unas semanas después, la Fiscalía norteamericana ha descubierto mentiras y contradicciones en la presunta víctima, el Juez ha decretado su libertad y todo apunta a una posible retirada de una acusación que se daba por descontada y segura. No sé cuál será el final del asunto ni conozco de él otra cosa que lo que ha aparecido en la prensa. Pero el hecho es que las cosas tampoco eran lo que parecían cuando se exhibía alegremente al detenido ante las cámaras.

Recuerdo una novela norteamericana, en que un juez decía que para él la presunción de inocencia consistía en mirar al acusado cuando iba a comenzar el juicio y fueran cuales fueran los cargos, decirse a si mismo: “es inocente” . Yo me apunto a esto.

Fdo. Diego Cabezuela Sancho.- Abogado.- CIRCULO LEGAL

Publicado en el Diario de Mallorca
Diego Cabezuela | @dcabezuelaCL
Abogado  Penal-Económico y Societario | Madrid

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